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La cesta está vacía

Con motivo del Día de la Madre, queremos seguir rindiendo homenaje a todas las presentes y futuras madres que luchan cada día para que nuestros días sean maravillosos.

 

Hoy hemos tenido el placer de entrevistar a Marta Bonilla, artista y madre afincada en Barcelona. Marta nos cuenta cómo descubrió su amor por la cerámica y cómo encontró el lugar perfecto para desarrollar su pasión, dejando su huella en la sencillez.

Marta, ¿podrías contarnos cuándo empezaste a sentir interés y pasión por la cerámica?

- Mi interés por la cerámica se remonta a mi infancia. Siempre me han fascinado las piezas que veía en las casas solariegas del pueblo de mis padres, y las diversas formas y usos que se le daba a cada pieza. Grandes tinajas para conservar el pan, cántaros para beber agua dulce, o tinajas para marinar aceitunas… la cerámica siempre ha estado presente. Sin embargo, comencé a dar forma a piezas hace unos años cuando comencé a sentirme algo desmotivado en mi trabajo anterior. Sentí la necesidad de hacer algo más creativo y práctico, de encontrar una actividad que me permitiera materializar las formas e ideas que tenía en mente. La maleabilidad de la arcilla y todas las posibilidades que ofrece me cautivaron y me mantienen enganchado hasta hoy.

También nos gustaría saber cómo es tu proceso creativo cuando trabajas con cerámica. ¿Qué elementos dentro de tu estudio son esenciales e indispensables para inspirarte y empezar a crear?

- No tengo ningún ritual específico cuando trabajo. Lo que me inspira es mi vida cotidiana y mi entorno. Siempre estoy pensando en posibles diseños y cuando creo que hay una forma interesante, la doy vida en mi estudio. Otros diseños van surgiendo a medida que trabajo, durante el proceso, hasta que siento que la pieza está terminada y estoy satisfecho con el resultado.

A veces, cuando trabajo, escucho música, pero otras veces disfruto trabajar en silencio. Me gusta esa sensación; me ayuda a concentrarme y entrar en una especie de meditación.

¿Podrías describir tu estilo distintivo al utilizar la cerámica? ¿Hay algún elemento, técnica o algo que haga que tus piezas sean únicas y que siempre incorporas a tus diseños?

- Trabajo mis piezas con la técnica del bobinado, utilizando rollos de arcilla. Es la técnica que siempre he utilizado y la que mejores resultados me ha dado. Le da a la pieza un aspecto natural, mostrando las señales del proceso y las marcas que aportan textura y autenticidad.

Hoy en día hay tanta gente haciendo cerámica y es fantástico ver cómo la artesanía y otros oficios ganan visibilidad. En el caso de la cerámica, resulta muy beneficioso estar en contacto con el material y realizar una actividad que requiere paciencia y estar presente en el aquí y ahora. Sin embargo, veo muchas piezas que se parecen entre sí. En mi trabajo intento alejarme de eso y crear diseños más personales.

Sabemos que tienes dos hijos, uno de ellos aún muy pequeño, y muchas veces el tiempo no alcanza para dedicarlo a todas las cosas que queremos. ¿Cómo encuentras el equilibrio entre tu carrera como artista y tus responsabilidades como madre de dos hijos?

- Equilibrar ambas cosas no es fácil y hay momentos en los que te sientes abrumado. Intento disfrutar al máximo de esta etapa, ya que mis hijos son pequeños, porque pasa rápido y quiero cuidarlos. Sin embargo, mi trabajo también es importante para mí, es mi salida y no quiero descuidarlo. Por eso, a veces es difícil lidiar con estos sentimientos contradictorios. Intento organizarme y aprovechar al máximo el tiempo que paso en el estudio. Tengo la suerte de poder gestionar mi tiempo y mi agenda, lo que hace que este periodo sea mucho más fácil, y también tengo la suerte de contar con el apoyo de mi familia.

¿Cómo crees que la maternidad ha influido en tu trabajo? ¿Hay aspectos de la crianza de tus hijos que se han reflejado en tus diseños?

- Creo que ser madre ha influido en mi trabajo. Entras en el universo de los niños, en su alegría, y ves las cosas a través de sus ojos. Inconscientemente, esto se refleja en mi trabajo diario, que tiene un toque más naif e infantil.

Como es un trabajo práctico, ¿alguna vez has disfrutado de algún momento diseñando y creando con tu hijo?

- Sí, normalmente lo hacemos en casa y en el estudio. Ambos lo disfrutamos; es una de esas actividades que lo mantiene concentrado por períodos más largos, permitiéndome trabajar junto a él. Disfruto ver cómo presta atención a lo que hago, aunque a veces él también quiere destruirlo...

Finalmente, ¿hay algún consejo que le gustaría compartir con otras madres que también buscan equilibrar su carrera y su vida familiar?

- Tener dos trabajos al mismo tiempo no es fácil, pero me gustaría recordarte que eres valiente y fuerte. En todo este proceso apenas hay tiempo para uno mismo. Hay que gestionar tantas cosas a la vez y la sociedad tiende a minimizar la importancia del trabajo familiar y no darle el reconocimiento que merece. Sin embargo, te animo a creer en tu proyecto, a ser coherente con él y a seguir tu intuición, disfrutando de cada etapa. El camino de la paternidad es hermoso pero también muy exigente. En los momentos difíciles, a menudo me recuerdo a mí mismo que debo disfrutarlo sin exigirme demasiado. Hacemos lo que podemos y lo hacemos de la mejor manera que podemos.

Marta, muchas gracias por compartir tu experiencia con nosotros.

Podéis ver y conocer más sobre el trabajo de Marta en su perfil @martabonillam.

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